FAI, Más de 40 Años, aportando felicidad comunitaria

FAI, Más de 40 Años, aportando felicidad comunitaria

Durante más de cuarenta años, la idea ha sido educar, y capacitar a los niños y niñas para que se apropien del entorno, para que lo cuiden, lo disfruten, y dure muchos años para las generaciones futuras. 

 

Y en tiempos de contingencia los programas no se detuvieron, la Fundación de Apoyo Infantil (FAI) siguió trabajando, aunque de forma comunitaria, y sin un público cautivo. 

 

Cuando la contingencia inició en marzo de 2020, y se suspendieron las clases presenciales—actualmente dos escuelas participan en prueba piloto de la Secretaría de Educación de Guanajuato para el regreso presencial, en San Miguel: Tiyolly, y NWL—organizaciones como Feed The Hungry se revolucionaron, en este caso se revisó la forma para no dejar sin desayunos y comidas a los miles de niños que alimentaba diariamente; y evolucionó para llevar comida no únicamente a los educandos, pero también a las familias. 

 

Al llegar la contingencia

 

La Fundación de Apoyo Infantil, cuyos programas están ajustados a la Convención de los Derechos de los Niños; comenzó en la ciudad (1989) los programas destinados al cuidado del medio ambiente, junto al Charco del Ingenio. Hoy la organización trabaja con públicos cautivos en escuelas públicas y privadas, instituciones que luego son certificadas como Amigas de la Naturaleza; una vez que los estudiantes, profesores, y padres de familia, conocen cómo separar los residuos, cómo cuidar la flora, la fauna, y reciclar las aguas grises. 

 

Al llegar la contingencia, y con el cierre de los centros educativos, la organización evolucionó, y acorde con la directora—Lourdes Morales—los programas no se detuvieron, y es que inició el trabajo comunitario, una labor que consistió casi en tocar puerta a puerta y ofertar los programas, pero ahora enfocados a toda la familia. 

 

Ahora que ha iniciado la temporada de lluvia, la directora comentó que uno de los principales programas al que se enfocaron, y están enfocados es la construcción de cisternas para cosecha de agua. “Sería fácil ofrecer las cisternas plásticas, dejarlas en las comunidades, pero nuestros estudios demuestran que cuando las personas están involucradas en sus propios proyectos, hay un valor agregado que evita el abandono de las estructuras”. 

Cisternas Plásticas Vs Ferrocemento

 

“Hace más de una década, gobierno del estado construyó baños secos en distintas comunidades, entre tanto, FAI tuvo un recurso que aplicó involucrando a las personas, ellas participaron en la construcción y ello les generó un sentido del trabajo duro. Hoy día, si visitas los lugares; el 90 por ciento de las letrinas construidas por el gobierno están abandonadas; FAI por otro lado aplicó el recurso involucrando a los beneficiarios y hoy sabemos que 60 por ciento de los baños todavía son utilizados”. 

 

Acorde a Berenice Morales (Coordinadora de Programas), junto a la Dirección de Ecología trabajaron para llevar a las familias de Doña Juana, Soasnabar, Guanajuatito, y Santas Marías huertos familiares. Éstos incluyen cilantro, acelgas, jitomate, brócoli, entre otras semillas. Ahí, comenta Morales, las personas no temían al Covid19, luego en Soasnabar se registraron algunos casos y los habitantes se reunían poco. Fueron 120 los huertos que se entregaron, y hasta ahora por lo menos 40 familias siguen trabajándolos. 

 

Pero ¿y el agua, de dónde podrían regar su huerto familiar?, y es que por lo menos en dos de estos lugares el agua del pozo está contaminado con arsénico, entonces no se recomienda ni para los animales, ni para el consumo humano, o para regar plantas. 

 

Por ello, el programa que han implementado de cisternas para cosecha de agua de lluvia va desde la capacitación para la construcción de éstas, para que haya un cariño por las obras que ellos mismos construyen. En otros casos, han entregado las cisternas plásticas. 

 

La directora Morales, dice orgullosa “el kit que nosotros entregamos, incluye la cisterna ya sea de ferrocemento, o plástica, pero ésta es la última pieza del eslabón. No únicamente se capta el agua para que puedan regar el huerto, sino para que potabilicen el líquido”. Morales asegura que la organización, junto a los beneficiarios hace la instalación de canaletas—luego de un estudio de factibilidad—coloca primeros filtros para la basura orgánica, otros para tierra, u otros sedimentos, hasta que llega la cosecha al contenedor. Luego, se entregan filtros certificados para potabilizar el agua. 

 

“Es un programa completo. Ello garantiza que las personas usen las estructuras. Porque se puede entregar un calentador por ejemplo, y éste se quedará sin uso si no se instala al momento por quienes saben, o una cisternas pero las personas ni saben cómo usarla, y no tienen agua potable”. Atención San Miguel ha visitado diversas comunidades, en donde los contenedores pueden observarse sobre un lateral, sin agua, sin uso, sin beneficio para los beneficiarios. “Estamos reactivando la construcción, y ya recibimos la primera donación para las cisternas de ferrocemento. Los recursos vienen de UMFSMA”. 

 

Y la Música

 

La organización sigue en movimiento. No únicamente continuaron con la construcción de la primera etapa del Centro Comunitario en la colonia San Felipe; un edificio autosustentable que cuenta con cosecha de agua de lluvia, baños, secos, y paneles solares; un espacio que será didáctico para quienes lo visiten. La planta baja ya está lista, y ahí cuentan con un salón para talleres que, arrancará con diversas clases, una vez que concluya la elección—6 de junio—y claro, que los padres de familia brinden consentimiento para que sus hijos asistan. La planta alta, que está pendiente, será un espacio abierto para clases de baile, pintura, música, medio ambiente, y otros que la organización imparte. 

 

“Previo a la contingencia, tuvimos un recurso por 190 mil pesos. Se formaría una orquesta con la escuela cinco de mayo. Instrumentos musicales instruidos. El profesor (QEPD, Tim Hazel) tenía la idea que la música debe ser presencial, que los estudiantes deben sentirla, vivirla; y no impartió el taller presencial debido a la pandemia. Luego, con su muerte nos vimos forzados a hacerlo virtual, pero era ello, o perder el recurso”. Comentó la directora. 

 

Por otro lado, siguen trabajando y motivando a los niños para trabajar en concursos de pintura, videos, fotografía, y otros oficios, relacionados con el medio ambiente.