Ruta de altares y ofrendas

Ruta de altares y ofrendas

En el imaginario universal está la calavera adornada para Día de Muertos, porque este día la amarga muerte se disfruta dulce, y el llanto se convierte en risas; y cómo no, si los aromas, colores y sabores se mezclan aquí en la tierra, y son llevados al Mictlán. 

 

Los que murieron antes de ser bautizados, o a causa de un accidente; los que están en el limbo, los angelitos, los adultos, todos vuelven a visitarnos cada año entre el 28 de octubre y el 2 de noviembre. Y para que no se vayan con el esqueleto vacío, entonces se les prepara un altar, incluyendo objetos, comidas, o bebidas que le hubiesen gustado en la vida. 

 

Este año, algunos altares serán sobrios, otros monumentales; lo que sí es que se cuidará que todos los tapetes sean con granos, y no incluyan aserrín. Las ofrendas incluirán catrinas gigantes (en Zeferino Gutiérrez, y Parque Juárez), esqueletos enormes en Plaza Cívica, y calaveras en Plaza San Antonio. No habrá inauguración y cada persona decide la ruta a seguir. Aquí dejamos un mapa con los espacios donde se colocarán altares, los elementos que debe contener un altar, pero lo más importante: cada quien decide la ruta a tomar. 

 

Vaso con agua Para que las ánimas mitiguen su sed después del largo camino y fortalezcan su regreso. 

Sal Para purificar el alma y que el cuerpo del difunto no se corrompa y regrese el siguiente año. 

Veladora Indica a los muertos el camino a sus antiguos hogares. 

Incienso Se utiliza para limpiar la casa de los malos espíritus y el alma entre sin peligro.

Flores Indican festividad y son para tener contentos a los visitantes.

Petate Sirve como mantel para colocar la ofrenda y para que los muertos descansen. 

Perro En las ofrendas de los niños para que se sientan contentos al llegar al banquete y para que al regresar al Mictlán, el perro les ayude a cruzar el caudaloso río Chiconauhuapan. 

Pan Agregado por el catolicismo, representa el cuerpo de Cristo.

Caña y pan Representan los tzompantlis. El pan representa los cráneos de los enemigos vencidos y las cañas las varas en las que se ensartaban.

 

Elementos opcionales

 

Retrato de la persona a quien se coloca la ofrenda—éste debe estar escondido y sólo debe poder verse por un espejo, indicando que la persona se puede ver, pero no existe. Se puede agregar cualquier tipo de comida, pero lo más clásico es pollo con mole o guajolote.

 

Se ponen tamales, atole, chocolate y licor (para los adultos). Se pueden agregar alfeñiques, papel picado de colores y cualquier otro elemento que en vida haya gustado al difunto.

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