Proyecto de cisterna en el Cerro de las Tres Cruces provoca enfrentamiento

Proyecto de cisterna en el Cerro de las Tres Cruces provoca enfrentamiento

Una batería de siete pozos se construirá en los bancos de la presa Ignacio Allende, y éstos proveerán de agua a la parte alta y baja de la ciudad en el corto plazo. 

 

Para que el agua llegue, el SAPASMA—Sistema de Agua Potable y Alcantarillado—decidió que construiría un tanque con capacidad para 600 metros cúbicos  (25mx5mx5m) en la zona ritual del Cerro de las Tres Cruces, un lugar en que acorde a la historia oral, por lo menos desde hace tres siglos se venera a la Santa Cruz. 

 

En San Marcos, San Marquitos, Flores de Begoña, Pantoja—en Don Diego no se logró—y parte baja de los Frailes, personal del SAPASMA comenzó las visitas este año, para comprar terrenos de 20 metros por 20, en los que ya ellos sabían, gracias a estudios hidrológicos, que había agua. Ahí, en esos espacios es donde se construirán los pozos. Los terrenos, acorde con habitantes de las comunidades, fueron adquiridos por no más de 400 mil pesos. En Don Diego, habitantes indicaron para Atención que decidieron no vender el espacio pues, ello le podría traer afectaciones al pozo del que actualmente se abastecen. 

 

Francisco Jiménez Palacios, director del SAPASMA, indicó para este medio que el agua (unos 300 litros por segundo) de esos siete pozos, será conducida mediante una red a la parte trasera del fraccionamiento La Parroquia, de ahí iría a un tanque en la parte alta (Cerro de las Tres Cruces) para ser distribuido al este y oeste de San Miguel. Y es que aseguró, se quiere dejar descansar los pozos actuales, de forma que se recarguen los mantos acuíferos. 

 

¿Qué garantiza que los pozos darán agua los siguientes 30 años? Preguntamos a Jiménez, su respuesta: “la geohidrología es una ciencia inexacta. No podemos conocer el sitio de infiltración. Podrían ser aguas fósiles. Estamos apostando a 30 años, con mayor certidumbre por las infiltraciones de la presa.  Acorde a Jiménez, actualmente el agua se extrae en promedio de una profundidad de 300 metros. 

 

Este proyecto en que se espera una inversión de 180 millones de pesos, estaría listo en un año. Sin embargo, ha surgido una situación con tradicionalistas debido a la falta de socialización del tema, como el megatanque en Tres Cruces. 

 

No es la primera controversia en que SAPASMA se ve involucrado este año, la primera fue aquella en que no dio atención a las personas de Nuevo Pantoja por las cantidades elevadas en sus recibos de agua, tema que derivó en cierre de carretera por los usuarios, en una tarde que terminó en pedradas entre civiles y policía estatal antimotín. 

 

Ahora, sin conocimiento—al menos eso dijeron los funcionarios en una reunión—de la existencia de un sitio ritual ancestral en el Cerro Tres Cruces, se aventuraron a destruir una escalinata por donde los fieles subían a la montaña a venerar a la Santa Cruz. Ello para construir el tanque semienterrado que impactaría el área ritual que por uso y costumbre se ha usado tres siglos. 

 

En una reunión sostenida la semana pasada entre devotos católicos, y funcionarios del SAPASMA, se acordó que la obra se detendría hasta no llegar a un consenso con las mayordomías (personas con cargos para las fiestas de la Santa Cruz, puestos que son heredados o por democracia entre los fieles) de comunidades y colonias. 

Es que los devotos aseguran que en el área existe un sitio arqueológico, pero que además fue el lugar en donde habitaron las primeras tribus del viejo San Miguel, y desde donde se comunicaban con señales de humo con otros habitantes. Luego se colocaron los maderos que, han sido adorados por lo menos durante 300 años por habitantes de Guadiana, y comunidades rurales.

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