Ganó El Amor

Ganó El Amor

En 2019, Sol Araiza y Baby Palma, consiguieron un amparo para poder casarse. Eligieron la fecha, 26 de junio de 2020. Sin embargo por la contingencia, todo se detuvo. Pero son una familia homoparental; tienen dos hijos, y casarse representa una protección para la pareja e hijos en caso que una de las dos muera. 

 

Sol estaba en la Secundaria. A los 13 años se enamoró de una niña. Le preguntó a su mamá ¿Qué dirías si uno de tus hijos fuera gay. La respuesta fue dura, y precisa. “Estás loca, eso es del demonio. Qué diría la gente” siempre basada en la religión. Por eso, Sol tuvo parejas hombre, ahora tiene una hija de 14 años, y un niño de 12. Pero enfrentó su realidad hasta que tenía 31 años, y conoció a Baby. 

 

“Tengo artritis reumatoide. Mis dolores y depresión eran crónicos. Pasaba hasta 15 días en el hospital. Desde que conocí a mi pareja mi vida cambió. En dos años la única vez que estuve en el hospital fue a raíz de la muerte de mi padre. Hoy soy una mujer feliz. Mi sonrisa no es fingida, me siento plena, feliz, con quien soy y estoy. Me han preguntado: ¿si pudieras regresar el tiempo, qué cambiarías? Cambiaría aceptarme desde los 13 años que me di cuenta de mi orientación”, comentó Sol para Atención. 

 

Respecto a su relación con Palma, indica que al principio fue una amiga para sus hijos; la conocieron, fueron al cine, a nadar, “a pasear”, hasta que vino el comentario “va a vivir conmigo, con nosotros”. Ahora lo entienden, ellos saben que tienen dos mamás, y no se inhiben ni con sus amigos. “Mi hijo la ama. El día de las madres, a las dos nos dieron regalo”. 

 

Y la boda…

 

Luego que tenían un año de relación, decidieron que debían casarse. Sabían que si iban al Registro Civil le negarían la licencia. “Rafa Cabrera nos invitó a una reunión con un colectivo de León. Ellos nos apoyaron con un documento para solicitar la licencia, la juez nos la negó. Así fuimos al Poder Judicial, demandamos al Registro por negarnos la licencia, y luego conseguimos el amparo. Fue fácil. He ayudado ahora a varias personas, y lo único en que gastamos fue en los viáticos cuando llevamos la demanda. No es un proceso costoso. Ya luego cubrimos el gasto de la licencia en el Registro, como cualquier pareja que desea casarse. 

 

“Conocemos varios casos de parejas homosexuales que pasaron una vida juntos; pero cuando fallece uno de ellos, la familia siempre dicen que eran amigas, o amigos. Si hay testamento siempre consiguen amparo, porque la otra persona legalmente no representa nada. Hoy nosotras compartimos la casa juntas, todo juntas”, por ello consideraron el matrimonio. 

 

¿Cómo te trata la sociedad por el hecho de ser gay? Cuestionamos. “Hay personas que no aplauden, pero lo aceptan. Nos ven como una familia homoparental. Nosotras en lo personal no nos escondemos. No hacemos mucha demostración de afecto. Nos tomamos de la mano. Es una vida igual que cualquier pareja”, Compartió Sol. 

 

Finalmente, recalcó que el Código Civil para el Estado de Guanajuato sí debería cambiar para evitar el proceso del amparo. Aunque el código ya no define al matrimonio como la unión entre hombre y mujer, ni se mencionan, aún se debe requerir el amparo. En el capítulo 7, artículo 101 establece: “Las personas que pretendan contraer matrimonio, llenarán una solicitud que será proporcionada por el Oficial del Registro Civil…” Aun así, los homosexuales deben enfrentar la negativa.

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