Comunicación sin barreras empodera a jóvenes con déficit auditivo

Comunicación sin barreras empodera a jóvenes con déficit auditivo


Por Jesús Aguado

Sobre calle Umarán se desarrollan los talentos de estudiantes que, debido a sus limitaciones de audición no pueden acudir a una escuela regular. En la Escuela de Educación Especial cursan estudios académicos y aprenden con signos, con cariño y con la pasión que voluntarios estadounidenses, canadienses y europeos ponen con el objetivo que la vida de los niños pueda ser llevadera.

El retiro de John Doherty cambió cuando llegó a San Miguel de Allende. Durante 20 años pasó los meses de invierno en México hasta que decidió que deseaba retirarse aquí. Es miembro del Rotary Midday Club, y así se involucró con la Comunidad de Sordos, para la cual participó en varios eventos de recaudación de fondos.

“Pero no había escuela, fondos, o currícula. Era más bien una guardería en que los papás podían dejar a sus hijos e ir a trabajar. No había educación en forma. Así que fundamos la Asociación Civil Escuela de Educación Especial en 2011, y abrimos la escuela en agosto de 2012. En menos de un año recaudamos fondos, y adecuamos el lugar, cambiamos la electricidad, los pisos, la pintura, los baños” dijo Doherty para Atención.

Ahora, siguiendo los programas de la Secretaría de Educación Pública y del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) en 2019 tres de las estudiantes—las primeras con sordera en el estado—terminaron en línea (apoyadas por la Escuela de Educación Especial) sus estudios preparatorios. “Enseñamos desde kínder hasta preparatoria”.

Durante nuestra visita a la Escuela, John indicó que algunos de los estudiantes tienen 10 años de retraso académico, y es que han pasado ese tiempo en la casa “haciendo nada” o en la escuela “coloreando libros” porque los maestros no podían ayudarlos. La escuela fue fundada para ayudar a niños con discapacidades, sin embargo ahora está enfocada en ayudar a niños sordos, de hecho uno de ellos es ciego y sordo—Diego, a quien se le está enseñando lenguaje de signos a través del tacto.

Los talleres, maestros con paciencia

Hasta ahora, la escuela trabaja con 25 niños, y jóvenes que vienen de Dolores, Celaya, y principalmente de las comunidades de San Miguel. Algunos asisten tres días a la semana, otros toda la semana.

 “La única diferencia con ellos es que no pueden escuchar; pero pueden leer, pueden escribir, así que pueden desarrollar habilidades para tener un ingreso”, agregó Doherty, así que hace tres años, el equipo decidió que debían incluir talleres de oficios en las instalaciones, y ahora cuentan con clases de: costura, corte y confección, carpintería, cocina, joyería, y arte.

Durante nuestro recorrido conocimos a José Luis, 27 años. “Cuando vino José Luis, le pregunté cuál era su talento, y él mencionó—no tengo talentos, no tengo educación, y no sé qué voy a hacer—así que después de un análisis, decidimos aceptarlo. Le enseñamos lenguaje de signos, y ahora está haciendo joyería” acotó John.

En la carpintería

Uno de los talleres es el de carpintería, ahí trabajaban en algunos proyectos Máximo, y Jesús junto a dos profesores voluntarios: Jennifer Young-Hall y Steven Cohen. Jennifer ha trabajado con una escuela para sordos en Guatemala, y llegó a la Escuela de Educación Especial hace tres meses. Su pasión es elaborar sillas infantiles y luego compartirlas con Bibliotecas.

Young-Hall trabajó en una silla con un diseño de Curious George—George el curioso—que más tarde donó a La Biblioteca Pública.

En nuestra plática indicó que ello es para generar vínculos entre escuelas y bibliotecas. Agregó también que la silla tiene un diseño de forma que el niño pueda llegar, sentarse en ésta, y luego descubrir que en la bolsa lateral hay un libro; para que se motive a leer y es que “las Bibliotecas deben ser coloridas, divertidas, para motivar a la lectura” comentó Hall quien además agradeció el trabajo que tanto los jóvenes de la carpintería como los de clase de pintura pusieron para hacer el proyecto posible. La silla se encuentra en la Sala Infantil de la Biblioteca Pública de San Miguel de Allende AC.

Por su parte, Steven llegó a San Miguel hace siete años, y ahora enseña y apoya en la escuela en la carpintería, enseña el uso de las máquinas. Los dedicados jóvenes están ya preparados para trabajar en alguna carpintería, la pregunta es ¿están preparados los carpinteros para contratarlos? Lo que sí es que uno de los estudiantes trabajó en una carpintería, y como los responsables desconocían del lenguaje de signos, los relegaban a tareas simples, sin dejarlos mostrar su talento.

Por otro lado, existe la tienda de rompecabezas The Puzzle Shop que ha empleado a dos de los estudiantes de la escuela, y es que el propietario entiende el lenguaje de signos, de hecho llevó a uno de los estudiantes a África. También han trabajado en proyectos para Casita Linda.

Sueños en tela

Laura es una de las estudiantes que terminó sus estudios preparatorios a través de esta escuela. Su sueño es ser diseñadora de modas, sin embargo hasta ahora no ha encontrado una universidad que pueda proveerle la formación académica. Sin embargo eso no es una limitante porque desde que está en el taller de costura ha aprendido a hacer vestidos.

En el taller de costura también encontramos a Juanita, ella está aprendiendo a ser sastre, y su sueño—nos señala en una imagen pegada en la pared, con un vestido azul—es coser vestidos para quinceañeras.

Por ahora, Juanita, Laura y Fernanda trabajan en equipo y elaboran vestidos cuya tela es pintada con arte a mano, y ello lo aprendieron en este centro formativo.

Collage

Cathy Taylor es una artista de Carolina del Norte. Ella ahora trabaja con Fernando quien ha elaborado docenas de collages, y de hecho ha tenido una exhibición en que sus trabajos fueron bien recibidos por quienes los vieron. Fernando pasó por carpintería, joyería, cocina, y otros talleres, hasta que encontró su talento, el collage; desde entonces ha sido guiado por Taylor quien asegura que disfruta ser voluntaria y ha aprendido del estudiante más de lo que pudo imaginar.

BOX

Si usted desea conocer más sobre la escuela, o incluso ver los trabajos de los estudiantes—se reciben donaciones por las obras—puede visitarlos en Umarán 107. Su showroom abre cada viernes de 11am-2pm o vaya a eeesma.com