San Miguel No-sustentable
Por Jesús Ibarra

El tan esperado evento San Miguel Sustentable, anunciado para empezar el 9 de noviembre dejó mucho que desear. Incluso, algunos expositores se presentaron hasta el 14 de noviembre.

Una excepción fue la casa de adobe sustentable que la empresa Solar San Miguel montó en la explanada del Jardín. La casa tenía un generador de viento y páneles solares en su tejado así como un sistema de cosecha de agua.

Desafortunadamente ni aún esta casa salió sin controversia. Un grupo de residentes objetó la construcción de la estructura porque pensaron que era permanente y no se percataron de que estaba construida sobre una base de madera y que la argamasa no tenía cemento. 

La buena noticia es que miles de personas, en especial mexicanos, se mostraron curiosos sobre esta tecnología e hicieron muchas preguntas.

Otro proyecto en que el público mostró interés fue el programa de reciclaje promovido por la compañía RECIQLA, que ofrece contenedores especiales y servicio de recolección para toda la basura reciclable como cartón y plástico por una cuota moderada.

 La gente puede también llevar su basura reciclable al centro de acopio de la compañía, la cual le será retribuida. Para más información sobre RECIQLA visitar www.reciqla.com.mx,  escribir a info@reciqla.com.mx,   o llamar al 415-153-1159. 

Sólo hubo unos cuantos expositores en el Jardín y aún más pocos en el Instituto Allende, en donde muchos de los stands ofrecían artesanía o joyería. Desde luego que estos son también actividades sustentables para San Miguel, pero esperábamos ver una feria más ecológica.

Hubo quejas de que las conferencias no empezaron a tiempo y no hubo la traducción simultánea que se había anunciado. El desfile de modas captó la atención del público pero la conexión entre la ropa y la sustentabilidad ecológica no quedó clara. 

Se debe, sin embargo, reconocer a los organizadores del evento por sus elogiosas metas y esfuerzos. Mientras tanto, seguimos esperando un San Miguel mucho más verde.